Hola, me llamo Joan Martínez y te doy la bienvenida a este espacio virtual
que espero no te defraude.

Soy sacerdote católico, párroco de la Basílica de la Merced de Barcelona,
me dedico a la filosofía y, a ratos, hago de poeta.
Pero ya desde ahora me gustaría ser tu amigo.

Inéditos: Alcher de Clairvaux 10

El alma asciende por la meditación


El alma racional supera a todas aquellas cosas que son creadas por Dios; y está próxima a Dios cuando es pura, y en cuanto se une a Él por la caridad, en tanto que en cierto modo inundada por la luz de lo inteligible no está ilustrada por los ojos corporales sino principalmente por sí misma. Esto es, por la inteligencia percibe a Dios, en el que está la perfectísima belleza y la beatifica visión, por la cual se hace bienaventurada.

Aparta de su consideración todas las noticias que percibe por los sentidos extrínsecos del cuerpo. Cualquier cosa corporal y sus semejanzas, que el sentido y la imaginación graban en la memoria, cuando se hacen presentes al recordarlas, pertenecen al hombre exterior y el alma las percibe como noticias de las cosas exteriores. Cuando no hay nada más presente a la mente que su propio interior, se ve en sí misma, con una presencia no simulada sino verdadera. Ninguna otra cosa conoce tanto la mente como aquello que está delante de ella; y nada está tan cerca de la mente como ella de sí misma.

Conoce que vive, que recuerda, que quiere, piensa, sabe y juzga. Todas estas cosas las conoce en sí misma, no las imagina como si las tocara fuera de ella por algún sentido del cuerpo, como se tocan las cosas corporales (…) Cuando quiere entender de las cosas divinas, o de Dios, o de sí misma, o considerar sus virtudes, se abstrae de todas las sensaciones del cuerpo, que no le ayudan sino para sentir las formas y colores; y se contempla con el espíritu y con la razón, y asciende a Dios por la meditación y la contemplación. Dios desciende a ella por la revelación y la divina inspiración.

La meditación es la estudiosa investigación de la verdad oculta. La contemplación es la alegre admiración de la verdad evidente. La meditación está iluminada por la revelación divina para que conozca la verdad; y a la contemplación la inflama la divina inspiración, para que la ame. El cuerpo asciende al espíritu por el sentido y la imaginación.

LIBRO DEL ESPÍRITU Y DEL ALMA cap. 34 PL. XL





13/10/2017 09:00:00