Hola, me llamo Joan Martínez y te doy la bienvenida a este espacio virtual
que espero no te defraude.

Soy sacerdote católico, 
me dedico a la filosofía y, a ratos, hago de poeta.
Pero ya desde ahora me gustaría ser tu amigo.

Inéditos: Alcher de Clairvaux 9

Nada es más cierto que la muerte y nada más incierto que su hora


He dicho muchas cosas del alma, pero todavía no he dicho nada de cuando fue encerrada en el cuerpo o cuando saldrá de él. Lo que juzgo primero, lo diré a continuación; lo último no puedo decirlo, porque desconozco mi fin.

Esto sé con claridad, que somos mortales y, queramos o no, todos moriremos. Nada es más cierto que la muerte y nada más incierto que su hora. Desconocemos cuando, de qué modo o donde moriremos, porque la muerte nos espera en cualquier lugar.

Por esto siempre debemos estar preparados para que, cuando el cuerpo vuelva a la tierra de la que fue formado, el espíritu vuelva a aquel que lo creó. Nos debe mover ante todo como fue definido el hombre por los sabios antiguos: el hombre es animal racional, mortal. Dado este género, que decimos animal, vemos que se añaden dos diferencias, con las que advertimos qué es el hombre, lo que es volverse hacía sí mismo y de qué hay que huir. Igual que el progreso del alma cayó hacia las cosas mortales; así su regreso debe ser la razón por la que sea capaz de resistir los vicios que la atacan, para que viva según su naturaleza, e intente ordenarse bajo aquello por lo que debe regirse, y por encima de aquellas cosas que debe gobernar. En una palabra, lo que llamamos racional le separa de las bestias; lo que llamamos mortal le separa de Dios.

Si no conservase aquello sería un animal; si no abandona las cosas de aquí no llegará a las cosas divinas. Para que el hombre desconocido se conozca a sí mismo es una magnífica obra el hábito de alejarse de las sensaciones, para que el alma se recoja hacia sí y se conserve en sí misma. Estas sensaciones impiden que el alma se conozca a sí misma y a su Creador, al que sin estos ojos debe intuir única y simplemente. (…)

 
LIBRO DEL ESPÍRITU Y DEL ALMA cap. 31 PL. XL





15/09/2017 09:00:00