Hola, me llamo Joan Martínez y te doy la bienvenida a este espacio virtual
que espero no te defraude.

Soy sacerdote católico, 
me dedico a la filosofía y, a ratos, hago de poeta.
Pero ya desde ahora me gustaría ser tu amigo.

Inéditos: Alcher de Clairvaux 7

​El alma no puede tener nada de muerte


CAPÍTULO 18. La alma, vida del cuerpo. De qué modo el alma es mortal e inmortal, corpórea e incorpórea.

Con su presencia el alma vivifica al cuerpo y está unida a él de tal forma que ni puede separarse de él cuando quiera, ni mantenerse en él, cuando oiga la orden de su Creador. La vida del cuerpo consiste en la vida del alma, y de la muerte del cuerpo se aproxima la muerte al alma. Igual que el alma con su vida vivifica la carne, y la fuente de su naturaleza lo riega animandolo, así la carne, por la corrupción de la materia, mata su alma si la obliga con pasiones ilícitas.

Y mientras una naturaleza es vencida, la otra vence, y solo una pasa a naturaleza victoriosa; esto es, o bien el alma con sus virtudes hace espiritual la carne, o bien la victoria de la carne vuelve carnal el alma.

El alma no puede tener nada de muerte, si no es por la vida que le fue proporcionada; ni la carne puede retener algo de vida, si no fuera regada por el alma; ni puede pasar a otra naturaleza más alta, si está corrompida por vicios, o descuida las virtudes. (…)

 
LIBRO DEL ESPÍRITU Y DEL ALMA cap. 18 PL. XL





29/06/2017 09:00:00