Hola, me llamo Joan Martínez y te doy la bienvenida a este espacio virtual
que espero no te defraude.

Soy sacerdote católico, 
me dedico a la filosofía y, a ratos, hago de poeta.
Pero ya desde ahora me gustaría ser tu amigo.

Inéditos: Hugo de San Víctor 5

Donde está tu tesoro está tu corazón


Hugo de San Victor., De Unione corporis et spiritus. Jacques Paul Migne., P.L 177. (285-294)


A los pensamientos les llamamos junturas, porque de algún modo los deseos se agrupan unos con otros, igual que las junturas unen las extremidades de los miembros. Juntura es el vínculo que está en el medio y une los extremos. Y de modo semejante, puesto que los pensamientos nacen de los deseos y en cierto modo conciben los deseos, al engendrarlos y alimentarlos los unen mutuamente unos con otros.

En cierto modo lo siguiente se añade a lo anterior, ya que de aquello procede esto y esto de aquello. Acerca de esto dijimos que los deseos engendran pensamientos, y a nadie que se conozca a sí mismo puede pasarle desapercibido, que con el pensamiento volvemos con mayor frecuencia hacia aquello con lo que estamos más afectivamente unidos por el amor.

Por esto el Señor dice en el Evangelio: “donde está tu tesoro, allí está tu corazón” (Mt 6). Como si dijere: donde está tu deseo, allí está tu corazón, esto es, donde está tu inclinación, allí está tu pensamiento. Y a la inversa, el salmista muestra como los pensamientos engendran deseos, cuando afirma: “en mi pensamiento (mis maldades) arden como el fuego” (Salm 38).

Porque frecuentemente ocupa el alma el pensamiento de algo cuyo amor es tan ardiente que enciende el corazón. Así pues por médulas, que son las más secretas y escondidas del cuerpo, entendemos convenientemente las intenciones, que son como las médulas de nuestros pensamientos, porque en el pensamiento del corazón se oculta la intención del pensamiento.

Cuando más sutilmente la abrimos más penetramos el interior de los huesos. Está claro pues que las junturas se dice de los pensamientos, y las médulas de las intenciones. Falta averiguar como la palabra de Dios llega hasta su división. La primera división se da entre el alma y el espíritu, es decir, entre los deleites carnales y los espirituales.

La segunda división se da entre las junturas, es decir, entre los pensamientos carnales y los espirituales. Primero se disciernen los deleites y si el alma está afectada por un deseo bueno o malo.

Por esto, el discernimiento es lo primero, porque puede juzgar más fácilmente cualquier deseo; después sigue el discernimiento de los pensamientos que son más ocultos y más difíciles de comprender.

Porque a veces nacen malos deseos del pensamiento de cosas buenas, y al contrario, el pensamiento de cosas malas nacen de buenos deseos: no es fácil discernir o examinar la naturaleza de los pensamientos, ya que es preciso juzgarlos no solo por los deseos de donde proceden, sino también por las consecuencias que originan.

Pero para que se vea más claramente pongamos un ejemplo de como nacen malos deseos del pensamiento de cosas buenas y como de buenos deseos nacen pensamientos de cosas malas. No hay nadie que no sepa que el deseo de robar es malo, pero a veces del deseo de robar viene el deseo de matar, y a menudo del deseo de matar nace el horror del homicidio.

El mal deseo brota del pensamiento de las cosas buenas que produce una inclinación, del mismo modo que un brote bueno hace dulce el fruto de una raíz mala.

Cogitationes etiam compages vocantur, quia quodammodo ita desideria adinvicem copulant, sicut compages membrorum artus ligant. Compago enim vinculum est quod medium est, et extrema conjugit. Et similiter cogitationes, quia et ex desideriis nascuntur, et desideria generant quodammodo, et haec nutriendo, et illa giguendo utraque ad invicem ligant. Quasi enim praecedentibus sequentia connectunt, quia de illis et ipsae, et illae de ipsis prodeunt. Quod vero desideria cogitationes gignere diximus, nemini qui seipsum cognoscit, ignotum esse potest, quia illius profecto saepius in cogitatione volvimur, cujus amore plus affecti sumus. Unde etiam Dominus in Evangelio dicit: Ubi est thesaurus tuus, ibi est cor tuum (Matth. VI). Ac si diceret: Ubi est desiderium tuum, ibi est cor tuum, id est ubi est affectio tua, ibi est el cogitatio tua. Rursus quod cogitationes desideria generent, Psalmista ostendit dicens: “In meditatione mea exardescet ignis” (Psal, XXXVIII). Quia eius rei cogitatio animo frequenter insederit, illius amor acrior in corde exardescit. Convenienter igitur per medullas, quae in corpore magis secretae sunt et reconditae, intentiones accipimus, quae quasi cogitationum nostrarum medullae sunt, quia in cogitatione cordis latet intentio cogitationis. Quam dum subtiliter discutimus, quasi ad interiora ossium penetramus. Liquet ergo quod recte compages, cogitationes, et medullae dicantur intentiones. Superest inquirere quomodo sermo Dei usque ad divisionem eorum pertingat. Prima divisio est inter animam et spiritum, hoc est inter voluptates carnales et spirituales. Secunda divisio est inter compages, id est cogitationes carnales et spirituales. Primum enim discernuntur voluptates, et utrum bono an malo desiderio affectus sit animus. Quae discretio ideo prima est, quia facilius quisque sua desideria dijudicare potest; deinde sequitur discretio cogitationum, quae magis est oculta, et difficilius comprehenditur. Quia enim ex pravis desideriis bonae nonnumquam cogitationes oriuntur, et rursus ex bonis desideriis pravae cogitationes prodeunt: non facile est cogitationum qualitatem discernere vel discutere, cum non solum ex praecedentibus desideriis, de quibus oriuntur, sed etiam ex subsequentibus quae ipsae gignunt, eas oporteat judicare. Sed ut apertius videatur qualiter ex pravis desideriis bonae, et ex bonis desideriis pravae cogitationes nascantur, exemplo monstretur. Nemo est qui desiderium rapinae nesciat malum esse, sed aliquando ex desiderio rapiendi nascitur desiderium occidendi, et saepe ex desiderio occidendi nascitur horror homicidii. Dum ergo ex malo desiderio cogitatio bonorum gignens affectum prodit, quasi in radice mala surculus bonus dulcem fructum facit.






05/11/2014 09:00:00