Hola, me llamo Joan Martínez y te doy la bienvenida a este espacio virtual
que espero no te defraude.

Soy sacerdote católico, párroco de la Basílica de la Merced de Barcelona,
me dedico a la filosofía y, a ratos, hago de poeta.
Pero ya desde ahora me gustaría ser tu amigo.

La primacía de la gracia

Dios es justo cuando justifica


3. La justificación por gracia

En nuestro tiempo, por desgracia, uno de los términos más sujetos a equívocos es «justificación», que en el lenguaje común equivale a encontrar una excusa que disculpa. Piénsese en cualquier clase de justificante en el ámbito laboral. Comprometedores son también términos como «justicia» y «reconciliación». A menudo la justicia se ve como una forma de retribución: el bien reservado al que hace el bien y el mal al que hace el mal. Y la reconciliación es entendida como fruto de una paz restablecida entre personas en conflicto.

Nuestra parábola expresa una visión distinta de la justicia, de la justificación y de la reconciliación. Antes que nada, los tres términos son aunados por la gracia que Dios concede al recaudador y no al fariseo. A uno que se justifica solo, se opone el otro, que espera del Señor la gracia para ser justificado. Sobre este primado de la gracia son necesarias algunas precisiones, de otro modo la parábola es malentendida e instrumentaliza- da. La gracia no está condicionada por el pecado: es erróneo pensar que es necesario pecar para obtener la justificación y la reconciliación con Dios.

Cuanto más se pecase, tanto más se recibiría la gracia divina. Nos encontraríamos ante un modo de pensar no muy distinto de aquel del fariseo: una gracia que depende del pecado (la del recaudador), semejante a la que está condicionada por el mérito (la del fariseo). La gracia de la justificación exige ser siempre gratuita y aventaja a cualquier acción humana. A causa del primado de la gracia, san Pablo ha sido malinterpretado: sería necesario hacer el mal o no observar la Ley para recibir el bien de la gracia. En la Carta a los Romanos reacciona contra esta instrumentalización, para subrayar que la gracia sobreabunda no porque esté condicionada por el pecado, sino porque somos justificados en Cristo sólo por gracia: «Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido también, mediante la fe, el acceso a esta gracia [...]» (Rom 5,1-2). Un ulterior malentendido se refiere a las modalidades con las que se realiza la justicia de Dios.

En general se ha llegado a pensar que Dios debe ser primero justo y luego justificar al pecador. En la práctica forma parte de la equidad dar primero a cada uno lo suyo y luego justificar. Así se malentiende un dato central de la justicia divina: Dios es justo en el momento en el que justifica al pecador. Sobre este aspecto, la parábola es clara: la justificación no se otorga al recaudador tras una justa retribución. En tal caso el fariseo tendría una parte de razón, puesto que es un celoso observante de la Ley.

Más bien entre la justicia de Dios y la justificación del pecador no hay distancia alguna: ¡Dios es justo cuando justifica al pecador! En fin, es relevante la consecuencia principal de la justificación: ser reconciliados por Dios para una relación nueva e inesperada. Puesto que la justificación es acción gratuita de Dios, hasta el punto de que la justificación del recaudador supera cualquier previsión, la justificación no corresponde al restablecimiento de la paz entre dos personas que se encuentran al mismo nivel. Aquí está toda la paradoja de la reconciliación en Cristo: mientras que, generalmente, el que se equivoca paga y pide reconciliarse con quien tiene razón, en Cristo Dios ha reconciliado al mundo consigo «no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación» (2 Cor 5,19).

Si el fariseo no vuelve a casa justificado es porque sus obras buenas no le han impedido juzgar a los demás, mientras que es justificado el recaudador, que evita condenar a nadie.






13/10/2016 09:00:00