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Soy sacerdote católico, 
me dedico a la filosofía y, a ratos, hago de poeta.
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Recensiones: Las virtudes fundamentales

Josef Pieper., Las virtudes fundamentales


Las virtudes fundamentales, Josef Pieper. RIALP, 2003 ISBN 9788432131349

Josef Pieper fue un filósofo alemán (Elte -Westfalia-, 4 de mayo de 1904 -Münster, 6 de noviembre de 1997). Estudió Filosofía, Derecho y Sociología en las universidades de Berlín y Münster. Inició su labor docente en 1946 en la Escuela Superior de Pedagogía de Essen. Desde 1950 fue profesor ordinario de Antropología Filosófica en la Universidad de Münster. Fue miembro de la Academia Alemana de Lengua y Poesía (Darmstadt) y del Centro de Estudios para la Investigación.

Sus trabajos suelen ser breves, ágiles y enjundiosos; él ha confesado en alguna ocasión: «Yo al darle forma a mis ideas, me inspiré en una forma musical: la suite» (V. Marrero, Pieper o una «suite» aquiniana, «ABC», Madrid 7 mar. 1968).

La investigación y exposiciones filosóficas de Pieper se han dirigido sobre todo a la fundamentación de la antropología. Después de darse a conocer con su tesis doctoral sobre S. Tomás de Aquino (1928-29), se interesó particularmente por la sociología, y después por la ética. El método fenomenológico y la metafísica confluyen en él para estudiar sólidamente la estructura humana, llena de sentido ontológico y abierto a valores auténticos, con análisis profundos y juicios estimulantes.

La ontología se integra en Pieper con la historia y la escatología, abarcando el arco completo de la existencia humana. Así pone de relieve los valores perennes de la filosofía que, como la tomista, no conoce el desgaste del tiempo ni ignora la novedad de la historia. Pieper ha llevado a cabo una amplia y profunda relectura de Tomás de Aquino en servicio de la cultura actual. Excelente traductor e intérprete del Doctor de Aquino, utiliza una terminología viva y dinámica, y resulta singularmente atrayente en sus obras, como consecuencia en gran parte de la estructura de las mismas, de su originalidad personal y de su profundo conocimiento de la Revelación y de la teología.

No cabe duda de que estamos ante una obra maestra, tanto por lo que logra decir acerca del hombre, de su ser y de su acción, de su entorno y de su fin, como por el acopio de estímulos y perspectivas que abre a la permanente novedad de la vida humana. Pieper estudia la realidad en sí misma, en el ser y naturaleza de las cosas, pero sin descuidar nunca su temporalidad y su historia, especialmente la de la persona humana. Pero todo ello, en última instancia, viene iluminado por la Revelación, y así no se limita a ser filósofo, sino que es también teólogo al clarificar la comprensión del hombre y de la experiencia histórica.

La investigación filosófica puede estar más o menos condicionada por el proceso histórico, pero el discurso y progreso filosófico no se confunde con el histórico. El filósofo alemán puso de relieve con gran fuerza y modernidad las verdades perennes de la filosofía y metafísica realista, que no conocen el desgaste del tiempo, pero tampoco ignoran la novedad de la historia.

Una fina sensibilidad y atenta observación de la realidad se unen al hondo conocimiento que Pieper tiene de la obra de Tomás de Aquino, del que es excelente traductor e intérprete, y que le ha facilitado su colosal tarea al servicio de la cultura actual. Su terminología es viva y dinámica; la estructura de sus obras, de gran modernidad; su conocimiento de la filosofía y de su historia, así como de la Revelación sobrenatural y de la teología, profundo; su penetración y originalidad personal se palpa en cada una de sus páginas. Todos estos factores, difícil de hallar reunidos, explican el singular atractivo de sus obras, reflejado en copiosas ediciones y traducciones.






15/05/2015 09:00:00